Sus expresiones aún son un poco rígidas, pero de nuevo puede hablar, sonreír, oler y saborear sus alimentos. Los médicos esperan que mejore su circulación y crezcan los nervios, animando sus nuevos músculos.
La mujer de Ohio tiene ahora 46 años y hasta el martes, la identidad de Culp y la razón de que su rostro haya quedado desfigurado eran un secreto. El esposo de Culp, Thomas, le disparó en el 2004 y ella quedó gravemente herida debido a que la detonación le destruyó la nariz, las mejillas, la parte superior de la boca y un ojo.
Dos meses después, un cirujano plástico en la Clínica Cleveland, el doctor Risal Djohan, examinó sus lesiones. "Me dijo que no creía poder corregirlas, pero no estaba seguro de ello y lo intentaría'', recordó Culp.
Le hicieron 30 operaciones para intentar repararle el rostro. Los especialistas tomaron partes de sus costillas para hacerle pómulos, armaron una mandíbula superior a partir de uno de los huesos de su pierna y recibió incontables trasplantes de piel tomada de sus pantorrillas.