May 6, 2009

Un balazo le dejó un enorme agujero en la mitad del rostro.

Connie Culp hace cinco meses recibió la nueva cara de una mujer que había fallecido. El martes mostró los resultados del primer trasplante de cara en el país, y su nuevo aspecto está muy lejos del rostro hundido y sin nariz que hacía que los niños huyeran espantados.

Sus expresiones aún son un poco rígidas, pero de nuevo puede hablar, sonreír, oler y saborear sus alimentos. Los médicos esperan que mejore su circulación y crezcan los nervios, animando sus nuevos músculos.

La mujer de Ohio tiene ahora 46 años y hasta el martes, la identidad de Culp y la razón de que su rostro haya quedado desfigurado eran un secreto. El esposo de Culp, Thomas, le disparó en el 2004 y ella quedó gravemente herida debido a que la detonación le destruyó la nariz, las mejillas, la parte superior de la boca y un ojo.

Dos meses después, un cirujano plástico en la Clínica Cleveland, el doctor Risal Djohan, examinó sus lesiones. "Me dijo que no creía poder corregirlas, pero no estaba seguro de ello y lo intentaría'', recordó Culp.

Le hicieron 30 operaciones para intentar repararle el rostro. Los especialistas tomaron partes de sus costillas para hacerle pómulos, armaron una mandíbula superior a partir de uno de los huesos de su pierna y recibió incontables trasplantes de piel tomada de sus pantorrillas.