Dejando a su familia en Los Ángeles y dejando también atrás los rumores de su crisis matrimonial, Angelina, en calidad de Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR, viajó a Irak para ofrecer su apoyo a los miles de desplazados por la guerra. Estuvo en el suburbio de Chikook, al noroeste de la capital, donde se reunió con algunas de las familias de las 20.000 personas en dicho asentamiento, en su mayoría mujeres y niños.Con ropa cómoda y una gorra para protegerse del intenso sol, Angelina consoló a las familias, caminó por el desolado lugar en el que se extiende el asentamiento y observó algunas de las mejoras que está llevando a cabo la organización, como la rehabilitación del sistema que permitirá llevar agua potable a las viviendas y la limpieza del terreno.
Los niños volvieron a centrar gran parte de su interés y por eso no dudó en conversar con los adolescentes que viven allí, algunos han tenido que abandonar la escuela, y acunar a un bebé que estaba enfermo.
by Edu Alvarez